Regalo de cumpleaños IV: Determinación

ADVERTENCIA: Este fanfic contiene posibles spoilers de la serie Code Geass, Lelouch of the Rebellion 1&2, de modo que si no has visto la serie entonces no lo leas si no quieres arruinártela. Por otra parte, contiene también algunas escenas de sexo explícito que podrían afectar a quienes sean sensibles al respecto. Se recomienda discreción a la hora de leerlo. Debo añadir que no me contendré en cuanto al lenguaje, y diré las cosas como son, usando las palabras correctas para referirse a los órganos reproductores. Esto porque el miedo a las palabras nos está matando.
4.Regalos múltiples...
Lelouch no tiene ni idea de la batalla campal que ha tenido lugar en su propia habitación. Sin embargo, aunque esta ha terminado, no parece haber un claro triunfador... Por una parte C.C. quedó satisfecha, había conseguido saciarse, de modo que nada le preocupaba. Por otra Kallen estaba tan fascinada con la experiencia que acababa de tener, que esta empezaba a hacer cambiar su percepción de las cosas... Y con ello sus sentimientos...
Lelouch llegó corriendo al aula, llegando a tiempo antes que el profesor entrara. Rivals lo saludó con una sonrisa, pero no pudieron cruzar palabra dado que la clase iniciaba. Conforme transcurría la mañana su estómago empezaba a reclamar alimento, dado que su cuerpo aún no se recuperaba por la constante actividad física que había tenido que desempeñar durante la noche anterior. Pero no solo eso, sentía un cierto dolor muscular en la espalda, el cual aumentaba poco a poco.
   —Dios... ¿Por qué me duele la espalda? — Dijo, tomándose del hombro derecho.
Rivals se le acercó y le preguntó:
   —¿Todo bien, Lelouch? Te noto fatigado...
   —¿Eh? — Lelouch se sobresaltó, pero sonrió y le dijo: — ¡Oh! Sí... Estoy bien...
   —Te vez algo cansado... Además que no te vi durante el desayuno...
   —Eeh... Debe ser por eso... — Dijo Lelouch, sonriendo nervioso: — La verdad, últimamente me he sentido muy cansado...
   —Y todo empeora si no comes como es debido: — Dijo Rivals, buscando entre sus bolsillos. Encontró una pequeña manzana amarilla y se la dio: — Toma, es todo lo que pude guardar del desayuno... En verdad estas pequeñas son muy prácticas por su pequeño tamaño...
   —Muchas gracias, Rivals... — Dijo Lelouch, sonriendo y tomando la manzana.
   —No hay de qué... Para eso están los amigos, ¿no? — Y le sonrió.
Entonces se alejó y Lelouch lo miró alejarse, mientras se comía la manzana. Sin embargo, recordó que C.C. aún estaba en su habitación, y que seguramente también tendría hambre...
Y así era. C.C. aún se encontraba sobre la cama con Kallen encima. Habían dejado de reír pero seguían abrazadas, y ya tenían un largo rato de estar así. C.C. tenía una mano sobre la cabeza de Kallen y la otra sobre su espalda, haciendo pequeñas caricias en ella, en tanto que miraba al techo. Kallen tenía su cabeza entre el cuello y los senos de C.C., besándola ahí de vez en cuando, acariciando su cabello y su cadera. Ambas escuchaban con atención lo que ocurría fuera. De vez en cuando escuchaban a alguien correr por el pasillo, pero era más frecuente escuchar pequeños grupos de personas pasar por afuera. Sin embargo, Kallen también escuchaba el pulso de C.C., dado que estaba encima de ella. Entonces le dijo:
   —C.C.... Puedo escuchar... Tu corazón... Es algo hermoso, ¿sabes? Es hermoso saber que estás viva... Y que yo también lo estoy... Pero más hermoso lo es aún el que hayamos hecho esto...
Entonces Kallen se levantó y besó a C.C. suavemente. Esta le correspondió el beso, y lo prolongaron un poco, saboreando sus labios y disfrutando que ambas eran expertas para ello. Luego de un rato, C.C. empezó a sentirse hambrienta, de modo que detuvo el beso y dijo:
   —Tengo un poco de hambre... Espero que Lelouch no demore mucho en regresar...
Kallen, al escuchar eso, regresó a la realidad. Entonces se miró, y luego a C.C., y se dio cuenta que ambas estaban desnudas. Luego miró alrededor y notó que todo era un perfecto desorden. Entonces se levantó y dijo:
   —Creo que lo mejor que podemos hacer es intentar ordenar un poco todo esto... Antes de salir de aquí... — Dijo ella levantándose: — Y si Lelouch regresa le podremos decir que he venido a buscarte...
A C.C. le llamó la atención la naturalidad con que mencionaba a Lelouch sin inmutarse. Sospechó que quizás Kallen empezaba a perder el interés en él, pero si era así... ¿Acaso C.C. lo reemplazaría? Esa duda quedó en su mente, pero también se levantó, pues era buena idea la de Kallen. Se vistieron y después ordenaron un poco todo lo que había a su alrededor. Kallen cambió las sabanas y, al quitar las que estaban en la cama, notó que estas tenían impregnadas en sí la gran atmósfera que hubo en la habitación.
   —Dios... Parece como si una gran orgía hubiera tenido lugar aquí...
C.C. la miró, y le dijo con sarcasmo:
   —¿Acaso no puede considerarse algo así todo lo que ha sucedido... Aquí?
Kallen la miró antes que dijera la última palabra, por ello titubeó un poco. Pero ambas rieron un poco, pues C.C. tenía razón. Entonces Kallen dijo:
   —No sería una orgía como tal... Sino más bien una gran fiesta de cumpleaños...
Entonces Kallen recordó que Lelouch había declarado el día siguiente a su cumpleaños como el de ella, de modo que le dijo:
   —Es cierto, C.C.... Hoy es tu cumpleaños... — Se acercó a abrazarla y le dijo: — Feliz cumpleaños...
Y la abrazó pero poco después la besó, cosa que C.C. no esperaba. Empezaba a darle la impresión de que Kallen la besaba cada vez que podía. Sin embargo Kallen disfrutaba de sus labios. Entonces C.C. se separó y le dijo:
   —¡Vaya! Pues... Gracias...
Kallen sonrió y dijo:
   —Supongo que es especial poder estar con las personas que son especiales para ti en el día de tu cumpleaños...
Y volvió a besarla. A C.C. no le desagradaban los besos que Kallen le daba, pero sentía que empezaban a ser muchos. Intentó separarse varias veces pero Kallen la detenía, apretándola más contra sí. Pero haciendo un esfuerzo por fin pudo separarse, y le dijo:
   —Basta, Kallen. Si Lelouch nos sorprende haciendo esto puede malinterpretar las cosas...
Kallen volvió a la realidad al escuchar eso:
   —¡Oh! Es cierto... Pero seguro que ya encontraré algún momento para poder besarte de nuevo... — Se le acercó un poco y le dio otro pequeño beso: — ...Y si tú quieres, podremos repetirlo...
Kallen le guiñó un ojo y le dio la espalda para continuar poniendo en orden las cosas. C.C. se sonrojó pero no le dio importancia; continuó ayudando a Kallen. Justo cuando terminaban de arreglarlo Lelouch entró por la puerta:
   —¡C.C.! Siento haber tardado tanto en volver, pero es sólo que...
Y él y Kallen se miraron, haciendo que Lelouch palideciera y cerrara la puerta de golpe, al tiempo que Kallen sentía una sacudida en el estómago. Dijeron al mismo tiempo:
   —¡Kallen!
   —¡Lelouch!
Y él añadió:
   —¿Qué haces aquí?
   —Yo... Pues... Eh...
   —Ha venido a buscarme. — Intervino C.C..
Ambos la miraron, pero él estaba extrañado, en tanto que ella estaba aliviada por su intervención. Entonces Kallen reaccionó y dijo:
   —Eh... ¡Sí! Es cierto... — Dijo volviéndose a él: — Llevaba bastante tiempo ausente y en la base comenzábamos a pensar cosas horribles... Pero por fortuna ambos están bien. — Respondió.
Lelouch se tranquilizó, pero le ponía nervioso ver a Kallen ahí. Entonces dijo:
   —Muy bien. Lo mejor será que regresen ambas a la base... Yo me dirigiré más tarde allá... Aún hay cosas que debo hacer aquí... Kallen, supongo que has venido con alguien, ¿cierto?
Kallen tragó saliva:
   —Ehh... ¡Sí! ¡Por supuesto! Todos están esperándome donde están las máquinas...
   —Muy bien. Entonces vayan, muévanse rápido y tengan cuidado que alguien las identifique... Yo me reuniré más tarde... — Les dijo abriendo la puerta.
   —Por supuesto... — Dijo C.C., quien le sonrió al pasar a su lado y salió a toda velocidad, seguida de Kallen.
Ella, al pasar a Lelouch, se dio cuenta que por alguna extraña razón ya no sentía lo mismo. Antes se hubiera sentido cohibida o de mínimo nerviosa, pero ahora no. Sin embargo, para estabilizarse se volvió de imprevisto y le plantó un beso de lleno a Lelouch, y sin dejarle tiempo a contestar le dijo:
   —Te esperamos allá, Lulu... Ten cuidado.
   —Eh... Sí... Ustedes... También... — Dijo Lelouch lentamente viéndola salir.
Sin embargo, reparó en los hechos.
   —¿Lulu? — Dijo él, tocándose los labios. — ¿Qué rayos pasa con esta chica?
Y se meció los cabellos, asomándose para verlas a ambas desaparecer por el pasillo. Kallen emprendió la carrera tras de C.C., que iba a paso veloz y le llevaba una buena ventaja, pensando en el beso que acababa de robarle a Lelouch. Y se dio cuenta que le gustaban más los de C.C....
Se detuvieron una vez que estuvieron ante la armadura roja que Kallen solía pilotar. C.C. la contempló al tiempo que Kallen llegaba por detrás de ella y la abrazaba.
   —Creo que si volvemos con esto será más fácil... Espera, ¿qué haces?
   —Calla... — Dijo Kallen, y la volvió y le dio un beso, casi como el que le dio recién a Lelouch. Entonces dijo: — Tu tienes un mejor sabor...
   —Pero, ¿Qué dices? ¿Estás loca? ¡No tenemos tiempo para esto ahora! Debemos volver tan rápido como sea posible a la base...
   —Si lo hago extremadamente rápido... ¿Me permitirás darte un largo beso antes de bajar de aquí?
C.C. la miró, extrañada, pero pensó que Kallen no sería capaz de ir tan rápido, de modo que aceptó:
   —Por supuesto... Si llegas a la base en muy poco tiempo te daré yo misma uno de mis mejores besos...
   —Vale. — Kallen sonrió y se dispuso a abordar su knightmare frame. Entonces dijo: — ¡Anda! ¿Qué estás esperando? Vámonos...
   —Sí... — Dijo C.C..
Una vez a bordo, Kallen dijo:
   —Sujétate fuerte, porque iré tan rápido como pueda...
   —Está bien, sólo no vayas a matarn...
Pero C.C. se interrumpió porque en ese momento Kallen iniciaba la travesía, de una manera demasiado brusca, y al poco tiempo después ya estaban navegando a una muy alta velocidad. Kallen se inclinó hacia adelante todo lo que pudo, sujetándose con fuerza a los controles, guiando la nave con mucha expectativa, pues si algo imprevisto se atravesaba el impacto podría ser fatal por la velocidad que llevaban. Por otra parte C.C. sentía vértigo, al tiempo que se encogía sobre su estómago para intentar disminuir la sensación. Pero también pensaba que Kallen estaba loca al querer hacer eso. Pero, ¿por qué de pronto Kallen estaba tan interesada en ella? ¿No debería comportarse así con Lelouch? Esas dudas atravesaban su cabeza cuando fueron detectadas por los radares de la base. Kallen se identificó y les permitieron el paso. Al momento siguiente llegaban a la superficie, justo en la base de los Caballeros Negros.
C.C. se sorprendió al notar que habían llegado ya. Una vez apagado el motor, Kallen se volvió y le dijo, sonriendo:
   —¿A que ha sido rápido?
C.C. la miró y notó que sudaba, ante lo que respondió:
   —¡Estás loca! ¿Tienes idea de lo que pudo haber pasado si no nos identificaban? Y si no moríamos ahí, lo habríamos sido si chocábamos con algo... ¿A qué velocidad ibas?
   —No lo sé... — Dijo Kallen, jadeando. Por alguna extraña razón se sentía cansada: — Sólo sé que usé al máximo mi Guren... Pero valió la pena, pues me besarás con pasión...
Entonces se levantó y se acercó a ella. C.C. se ruborizó al verla sentarse sobre sus rodillas. Entonces dijo:
   —En verdad estás loca...
Pero la tomó del cuello y le dijo:
   —Anda, bésame... No me hagas esperar más... Te he traído de vuelta sana y salva...
   —E... Está bien...
Tragó saliva y se acercó lentamente a sus labios. Kallen esperaba, expectante, hasta que por fin sintió los labios de C.C.. Soltó un gemido leve y besó con pasión a C.C., la cual estaba extrañada. Sin embargo, sentía una sensación agradable por la forma en que Kallen la besaba, de modo que se dispuso a disfrutarlo. Sin darse cuenta ya estaban abrazadas, con las respiraciones sincronizadas y moviendo lentamente la cabeza ambas, al ritmo del beso, además que jadeaban levemente. C.C. tenía por la cadera a Kallen, y esta a su vez por el cuello sostenía a C.C.. Entonces Kallen empezó a buscar cómo quitarle aquel traje blanco tan extraño que siempre llevaba C.C., y cuando la excitación comenzaba a subir las interrumpió una voz desde afuera:
   —¡Hey! ¡Kallen! ¿Te encuentras bien? ¿Por qué no sales?
   —Mmm... ¡Ya voy! — Dijo Kallen, separándose con pesar de C.C.: — Sólo dénme un momento más!
Y procedió a regresar, aunque al poco C.C. la interrumpió:
   —Basta... Tendrás que conformarte con esto...
   —¡Pero no es justo! ¡Yo quiero más!
   —No Kallen, espera... — C.C. se detuvo, y le dijo: — Mira, bajemos y vayamos a la habitación de Zero... Tenemos que hablar muy seriamente de todo esto....
Kallen sonrió al pensar que podría estar a solas con C.C. de nuevo, de modo que la tomó de las mejillas y le dio un corto beso, durante el cual usó su lengua para juguetear con la de C.C., llenándola de saliva. Justo cuando C.C. empezaba a disfrutar del beso Kallen se separó. Se levantó y dijo:
   —Anda, vamos...
C.C. estuvo a punto de decir lo mismo que Kallen pues quería más y no le parecía justo, pero se sorprendió y se detuvo. Entonces salió tras ella, pues Kallen ya había abierto la compuerta.
Salieron, y Kallen explicó toda la situación. Una vez que todo quedó claro, se dirigieron a la habitación de Zero, diciendo que tenían que discutir cosas que Zero les había dicho. C.C. abrió la puerta y dejó que Kallen entrara, para después entrar ella y cerrar la puerta con llave. Una vez hecho esto, dijo:
   —Muy bien, ahora...
Pero Kallen la silenció con otro beso. C.C. sintió que Kallen era una leona hambrienta, la cual de un zarpazo había capturado a su presa y ahora procedía a devorarla; tan fuerte era la pasión con que era besada. Kallen, por otra parte, se volvía loca por la lengua de C.C.. Quería aprisionarla, poseerla entera para sí sola...
   —Kallen... Es...pera... Kallen...
C.C. hablaba entre dientes, pero Kallen no la soltaba. Pensó que si no le ponía un alto no podría frenarla, de modo que la empujó con fuerza de los hombros y le dijo:
   —¡Detente de una vez!
Kallen la miró sorprendida.
   —¿Qué pasa?
   —Tenemos que hablar...
Y se sentó frente a ella. Kallen fue a sentarse a su lado. Una vez así, se miraron de frente, y C.C. dijo:
   —No podemos seguir con este juego, Kallen... Se supone que somos rivales y ambas estamos compitiendo por el mismo hombre, ¿no? Así que, ¿por qué haces esto? ¿Qué afán tienes para besarme así?
Kallen recordó ello. Sin embargo, al preguntarse lo mismo, no le quedaban las cosas del todo claras, de modo que respondió:
   —Tienes razón, C.C.... Tu y yo somos rivales... Sin embargo, no sé qué me pasa... Siento que estoy olvidando a Lelouch gracias a ti...
C.C. se paró en seco:
   —¿Qué?
   —Pues eso... — Dijo Kallen. — Pude iniciar mi vida sexual gracias a ti... Al principio me moría de celos, porque sentía que Lelouch lo era todo para mí, pero ahora... Luego de estar contigo... De comprobar lo sexy y ardiente que eres... Siento que vale más la pena estar contigo...
Kallen se acercó a ella subiéndose al sillón, y le dijo:
   —La forma en cómo me besas... La calidez de tu blanca piel... La perfecta redondez de tus senos... Tus ojos... Tu pelo... Las caricias que me haces con tus manos... La forma en cómo me tocas... Todo eso te hace alucinante... Y me hace sentir que yo realmente quiero estar contigo...
Justo cuando se le iba encima C.C. se levantó, frenando a Kallen de golpe, pero esta la sujetó de un brazo:
   —Espera... No te vayas... No me dejes... Que quiero estar contigo...
Pensó C.C. que ahora sí estaba metida en un lío. Al parecer había enamorado a Kallen sin proponérselo... Y todo por dejarse llevar por la lujuria...
Pero Kallen continuó:
   —Admito que estaba enamorada perdidamente de Lelouch... Quería estar con él, fuera lo que fuera, quería estar a su lado, estar para él, satisfacerlo... En parte también porque pensaba que entre tú y él no había nada aún... Sin embargo, resultó que al mismo tiempo que yo me declaraba, él se declaraba a ti... Pero, no lo sé, C.C., tú eres una mujer especial... Tienes algo, un no sé qué es, que te hace realmente atractiva...
   —Pero... ¡Espera! — C.C. elevó la voz cuando Kallen la abrazaba del abdomen. — Lelouch es un gran hombre... No lo has probado a él aún... ¿No quisieras hacerlo?
   —Ya lo probé, C.C.... — Repuso Kallen: — Pero no me parece tan ardiente como tú...
   —Pero... Pero... Aún no lo has probado completo... — C.C. forcejeaba con Kallen, buscando soltarse de ella. — ¿No crees que sería bueno probarlo?
   —¿Por completo? — Kallen miró a C.C., y esta respondió:
   —Sí... Ya sabes... Estar con él...
Kallen soltó a C.C. y se puso a pensar.
   —¿Eso significa que gané? ¿Me dejas a Lelouch para mí sola?
C.C. tragó saliva:
   —Si lo quieres ver así...
   —Mmmm.... Tendríamos que ver su reacción...
Como guiados por la providencia, Lelouch intentaba entrar en ese momento.
   —Esta cerrado... ¡C.C.! ¿Estas ahí dentro?
Ambas se miraron:
   —¡Es Lelouch! ¿Qué hacemos?
   —Tendrás que decidir, Kallen... — Dijo C.C., dirigiéndose a la puerta. — Estoy aquí, Lelouch...
   —¿Por qué estás encerrada?
   —Porque... Tengo algo para ti...
Entonces abrió la puerta. Lelouch sonrió al verla, e iba a besarla pero se quedó petrificado al ver a Kallen.
   —¿Qué... Está sucediendo aquí? — Preguntó él.
   —Justo te esperábamos, Lelouch... — Dijo Kallen. — Tenemos una pequeña sorpresa para ti...
   —¿Qué tipo de sorpresa? ¿De qué hablan?
Pero C.C. lo sujetó por detrás, y Kallen se acercó a él. Lo tomó para besarlo:
   —¡Esperen! ¿Qué creen que hacen?
Pero Kallen lo silenció con el beso. Lelouch estaba atrapado, no podía huir. C.C. lo sujetaba para minimizar sus movimientos, mientras que Kallen le daba un gran beso. Pero lo terminó y dijo, mirando a C.C.:
   —Sigo pensando que me gusta más tu sabor...
   —¡Suéltame, C.C.! ¿Qué es todo esto? — Dijo Lelouch, extasiado.
   —Yo misma tampoco lo entiendo... — Respondió C.C..
   —A decir verdad... — Dijo Kallen. — Ambas competíamos por ti... Pero parece ser que gané yo... Sin embargo, ya no estoy segura de a quién quiero de los dos...
Y volvió a besarlo, pero él estaba aterrado. Kallen lo estaba besando frente a C.C., y a esta parecía no importarle mucho este hecho. Como pudo se separó de Kallen, aunque C.C. no lo soltaba.
   —¡No entiendo de qué hablas, Kallen! ¿A qué se refiere, C.C.?
Entonces ella susurró a su oído:
   —¿No te parece excitante tener sexo con dos mujeres a la vez?
Esto lo dejó helado. Sin embargo ambas se miraron, en complicidad, y continuaron con aquello. C.C. comenzó a sacarle la camisa y Kallen los pantalones, en tanto que lo besaba. Una vez que consiguieron quitárselos, Kallen dijo:
   —Sin duda, me gusta más tu sabor, C.C....
Lelouch aprovechó la oportunidad para apartarse de ellas, y les dijo:
   —¡Están locas las dos! ¿Por qué prefieres el sabor de C.C., Kallen? Y tu, C.C., ¿me traicionas, acaso, pese a que te di mi corazón?
Ambas se sintieron incómodas por las palabras de Lelouch. Sin embargo habló C.C.:
   —No es que te traicione... Es solo que hablé con Kallen, y coincidimos en que sería bueno tener un regalo de cumpleaños de ambos... Tanto tuyo como de ella...
   —¿De ella?
   —Sí, Lelouch, mío... — Dijo Kallen, acercándose a él. — De ambos, en suma... Dado que hoy es cumpleaños de C.C.... Ella me dijo que le gustaría tener un regalo de ambos... Regalos múltiples...
Entonces empezó a acariciar su pene por sobre de la ropa interior que llevaba, y le dijo:
   —Tú amas a C.C., ¿no? Si es así, entonces... ¿No serías capaz de hacer algo así por ella? Porque yo sí estoy dispuesta... Ella me ha dicho que le complacería vernos a ambos fornicar frente a ella...
Lelouch palideció al escuchar eso. Miró a C.C. y vio que esta asentía con la cabeza. Tragó saliva antes de que Kallen volviera a besarlo. Cerró los ojos, evaluando la situación. Si eso era lo que C.C. quería, y Kallen estaba dispuesta a hacerlo, entonces quizás lo mejor sería ceder...
Sin embargo, pronto salió de sus reflexiones, pues Kallen estaba usando con maestría su lengua, además que no había dejado de acariciarlo. Empezó a gemir de placer.
   —Vaya, Lelouch... Ya te estás excitando... Pero no crean que les voy a dejar toda la diversión a ustedes solos... — Dijo C.C..
Y se acercó a ellos, y abrazó a Kallen por detrás, acariciando sus senos. Kallen liberó a Lelouch y dijo:
   —Aah... C.C... Se siente bien... Pero quítame la ropa... Estorba...
C.C.. sonrió y sacó su camisa de su falda, introduciendo las manos por ahí, a lo que Lelouch reparó que Kallen llevaba el uniforme de la Academia Ashford, por lo cual preguntó:
   —¿Por qué estás vestida así, Kallen?
   —Porque... — Kallen jadeaba un poco, disfrutando las caricias de C.C.: — Porque fui a buscar a C.C. a la Academia Ashford... Sabía que ella estaría ahí... Pero, anda, C.C., no tardes más en desnudarme... Ya no estamos más en la Academia...
   —Tienes razón... — Dijo ella, y comenzó a besar su cuello.
Lelouch se sorprendió, pues no podía creer lo que veía. Kallen y C.C. estaban a punto de tener sexo lésbico frente a él... Era una visión tan excitante como contradictoria. Las dos mujeres que, al parecer, tendrían una rivalidad por él ahora estaban intimando así...
Entonces Kallen dijo:
   —Ven aquí, Lulu... No tienes por qué quedarte mirando... C.C., ya te has tardado en quitarme esto...
   —Vale, vale, ya te lo quito...   — Repuso ella.
Había metido sus dedos por debajo del sostén, sintiendo sus senos directamente, pero los sacó y le dio la vuelta a Kallen, quitándole la camisa. Lelouch se ruborizó al ver a Kallen así. Sin embargo, C.C. dijo:
   —Ven aquí, Lelouch... Ayúdame a hacer esto... Quítaselo tú... Y tu, Kallen, quítame esto...
Y señaló su traje blanco.
   —Por supuesto que sí, C.C.... — Repuso Kallen: — Las curvas de tus senos son tan perfectas...
Cuando escuchó eso, Lelouch dijo:
   —¡No entiendo nada! ¿Cómo es que puedes saber eso, Kallen?
   —Lo sé... Porque... Lo he visto... Lo he sentido...
   —¿QUÉ?
   —Lo que oyes... — Dijo C.C.: — Kallen es tan ardiente como tu... Es tan vigorosa... ¿No quieres comprobarlo?
Lelouch estaba perplejo. ¿Kallen y C.C. ya habían tenido sexo antes, sin que él lo supiera?
   —¡Esperen un momento! — Gritó Lelouch: — ¿Cuando es que.... Ustedes...?
   —Hoy mismo, hace unas horas... — Dijo Kallen, desnudando a C.C.: — Fui ayer a la Academia Ashford a hacer precisamente lo que C.C. hizo contigo durante la noche... Pero no pude hacerlo... Sin embargo, hoy por la mañana cobré venganza por ello... Y pude sentir la misma locura que tu sentiste, Lelouch...
   —Sin embargo, — Repuso C.C.: — Kallen también es muy buena... Es tan intensa como tu... Y por ello me parecería muy bueno poder disfrutarlos... A ambos... Hoy, que es mi cumpleaños...
Lelouch aún no lo asimilaba del todo, por ello es que estaba ahí, inmóvil, frente a ellas. Pero, para animarlo un poco, comenzaron a besarse como lo habían estado haciendo. Una mezcla de fascinación e incredulidad, de excitación y terror invadieron a Lelouch al ver la maestría de ambas al besarse. Podía ver cómo sus lenguas danzaban en perfecta armonía, además que se besaban ruidosamente a propósito, con tal de atraerlo. Luego de un rato, Kallen dijo:
   —¿Qué haces ahí parado? Hace rato ya que te dije que me quitaras esto...
Y señaló su sostén. En cambio C.C. ya estaba del todo desnuda. Pero C.C. se inclinó y empezó a lamer un seno de ella, diciendo:
   —No te preocupes, Kallen... Si Lelouch no quiere quitártelo, lo haré yo...
   —Me... Parece... Bien... — Dijo Kallen, disfrutando como C.C. lamía sus senos.
Lelouch se excitó al ver eso. Pese a ello no sabía qué hacer o pensar. C.C. comenzó a quitarle la falda a Kallen, y una vez fuera, la arrojó por ahí. Entonces Kallen acarició los senos de C.C., diciendo:
   —Ven aquí, vamos... Sabemos que quieres unirte...
   —El sexo lésbico es excitante, ¿cierto? — Añadió C.C.: — Pero ven, tu también puedes gozar... Y si no quieres hacerlo por ti mismo, hazlo por mí... Quiero estar con ambos... Al mismo tiempo... Aquí... Y ahora...
Entonces Kallen susurró en su oído:
   —¿Estas segura de esto?
A lo que C.C. levantó la cabeza y le respondió, igualmente en un susurro al oído:
   —Ambas coincidimos que tu eres la más ardiente... Pero falta ver el criterio de él... Esta es la batalla definitiva... Y, como has ganado la primera, te permitiré gozarlo tu primero...
   —Gracias... — Dijo ella.
Entonces se dirigió hacia Lelouch, y sin más tomó su pene, haciendo que este diera un salto y se sobresaltara.
   —¿Qué haces?
   —Lo propio... Complacer a C.C. por ser su cumpleaños... — Respondió ella, acariciándolo: — En vista que estás muy tímido... Si fuera esto una caza real, ya estarías muerto por tu inacción...
Entonces lo besó al tiempo que lo empujaba hacia el sillón. Una vez que lo acercó, lo empujó consiguiendo que cayera en él. Acto seguido se subió sobre él, y le dijo:
   —C.C. me ha pedido que primero enfrentemos el fuego innato que poseemos... Y que el victorioso la sacie a ella... Así que... Si quieres a C.C.... Deberás derrotarme primero...
Lelouch aún seguía confundido, pero no era el único. Kallen se preguntaba por dentro si realmente quería hacer eso con él, o si más bien era a C.C. a quien deseaba. Pese a todo continuó con lo que hacía. Se inclinó sobre él para continuar besándolo, al tiempo que acariciaba su pene. C.C. se acercó por detrás y le quitó el sostén a Kallen. Lelouch se estremeció al sentir los pezones de Kallen sobre su piel, pero no podía escapar, Kallen lo tenía preso, y sintió que C.C. se subía a sus rodillas. Kallen sintió las manos de C.C. sobre sus senos, ante lo cual gimió de placer:
   —Aah... C.C.... Me gusta cómo me tocas...
C.C. sonrió, y dijo:
   —Lelouch, Kallen tiene razón... Si fuéramos leonas ambas, tu ahora estarías muerto y estaríamos devorándote...
Lelouch dijo:
   —¿Acaso no están haciéndolo ya?
Entonces Kallen dijo:
   —Lelouch es un niño tímido... Por ello merece que lo castiguemos. ¿Qué te parece, C.C.?
   —Me parece bien... — Dijo ella.
   —Quisiera que sujetaras sus manos con fuerza mientras yo lo devoro...
   —Sería mejor si encuentro algo con qué atarlo...
Entonces C.C. se alejó, buscando algo que fuera lo suficientemente resistente para atarlo. Buscando por aquí y por allá, encontró unas esposas, y recordó que eran las que habían usado la mayor parte de los miembros de la Orden al ser apresados y llevados a su ejecución.
   —Esto servirá... — Dijo ella. Y las llevó consigo.
Entre tanto, Lelouch y Kallen seguían besándose, y al menos Kallen ya había conseguido que Lelouch la besara por sí mismo, aunque lo tenía sujeto de las manos para evitar que escapara.
   —Kallen... Siento interrumpir, pero... Supongo que esto servirá...
Kallen levantó la cabeza y vio las esposas que C.C. llevaba. Entonces dijo:
   —¡Fantástico! Anda, ayúdame a ponérselas...
   —Claro.
Y le dio una a Kallen, y ambas al mismo tiempo las pusieron en las muñecas de Lelouch, y al momento siguiente C.C. las ceñía a las patas de la mesa más próxima.
   —Perfecto... Ahora sí eres todo mío... — Dijo Kallen.
   —¡Esperen! Deténganse... — Dijo Lelouch, pero ya era demasiado tarde, ya estaba inmóvil.
Pudo apreciar a C.C. y a Kallen desnudas, y vio por primera vez que, en efecto, los senos de Kallen eran mas grandes que los de C.C., mas sin embargo no podía hacer nada. Kallen le arrancó los bóxers y dijo:
   —No es la primera vez que te veo... Pero sí la primera que hago esto contigo... C.C., ¿me ayudarías a quitarme las bragas?
   —Por supuesto.  — Dijo ella, sonriendo.
La excitación de Lelouch fue en aumento al ver cómo C.C. se arrodillaba ante Kallen para quitarle las bragas lentamente con la boca. Kallen, al notarlo, dijo:
   —Podrías haberlo hecho tu mismo... Si no fueras tan tímido.... Pero seguro que te está gustando lo que vez, ¿verdad? Pero no te preocupes... Pronto me tendrás...
Finalmente C.C. le quitó las bragas, y entonces Kallen tomó el pene de Lelouch, y dijo:
   —¿Estás listo?
   —Creo que yo debería preguntarte eso a ti, Kallen... — Dijo C.C..
   —Quizás... — Respondió ella. — Pero, si así fuera, yo te diría que sí estoy lista...
Entonces se sentó sobre él, provocando la penetración lentamente. Era la primera vez que Kallen sentía eso, de modo que dio un pequeño grito al sentir como Lelouch entraba en ella:
   —¡Ah! Es... Completamente diferente... A tus dedos... O lengua... C.C....
   —Es posible... — Dijo C.C., tomándola de los senos por detrás: — Pero  ahora, disfrútalo...
Lelouch cerró los ojos por el placer al sentir a Kallen sobre él. También se excitó al ver a C.C. tomar a Kallen así. Entonces dijo:
   —¡No es justo! Ustedes pueden tocarme todo lo que quieran, pero yo no...
   —Es... tu culpa... — Dijo C.C., que besaba un hombro de Kallen sin dejar de acariciar sus senos: — Por ser tan tímido...
   —Está bien, Lulu... — Dijo Kallen, jadeando: — Siempre puedes chupar... Lo siento C.C., pero quiero ser de Lelouch solo esta vez...
Y se inclinó hacia adelante, poniéndole los senos frente a la cara. Entonces Lelouch alcanzó un pezón de ella con la boca y comenzó a chupar...
   —Está bien, Kallen, no hay problema... — Dijo C.C., observándolos.
Al poco tiempo Kallen jadeaba, sin dejar de moverse de adelante hacia atrás, disfrutando las penetraciones que con naturalidad se daban a causa de ese movimiento. Lelouch también jadeaba, pero estaba concentrado en lamer a Kallen. C.C. se volvió a sentar sobre las rodillas de Lelouch, y usó sus manos para acariciar el abdomen de ambos, indistintamente.
   —Ah... Eso es, C.C., tócame... Ya que Lelouch no puede hacerlo... — Dijo Kallen.
   —Puedes estar tranquila de eso — Dijo C.C. —, ya que lo haría aún aunque no lo dijeras...
Entonces Kallen se enderezo y ahora se impulsaba con sus piernas de arriba abajo, sin dejar de jadear. C.C. la abrazó al principio, pero después volvió a acariciar sus senos. Entre tanto Lelouch pensaba el qué hacer...
"Pese a que ya rechacé a Kallen, ella sigue insistiendo con esto... Además, C.C. ahora es su cómplice... Lo que significa que, si no la detengo, esto va a seguir repitiéndose... Y no quiero eso. Yo solo quiero entregarme a C.C., porque ella es la única... Ahora bien, ¿cómo la detengo? Podría interrogarla..."
   —Kallen... — Dijo Lelouch jadeando.
   —¿Qué quieres, Lelouch?
   —¿Amas a C.C.? ¿O me amas a mí?
Kallen abrió los ojos, mirando al techo. Se había dado cuenta que no tenía ella misma claro ese punto:
   —Yo... Realmente no lo sé... Tu eres un gran hombre... Y eso me atrae de ti... Pero ella es también una gran mujer... Y siento que me gusta más que tú...
Esas palabras hicieron que Lelouch sintiera un poco de celos. No podía concebir a Kallen como su rival... Todo era, en verdad, bastante confuso, por lo que dijo:
   —No puedes... Quedarte con ambos... Tienes que... Decidir... Ella... O yo...
   —¿Es que estás celoso, Lelouch? — Dijo C.C..
   —A decir verdad... Sí... Tú eres la única mujer en mi vida, C.C.... Y por ello mismo no concebiría compartirte con alguien más...
Kallen y CC. lo miraron, y continuó él:
   —Kallen... Reconozco que tu eres una gran mujer, pero... Mereces a alguien que te ame igual...
Entonces Kallen dijo:
   —Tienes razón, Lelouch, por ello creo que decidiré quedarme con C.C.... Pero, vamos a terminar esto...
Entonces aumentó el ritmo, y con ello los jadeos de ambos. Lelouch notó como sus senos se movían de arriba abajo, y no concebía perder detalle de eso. Aunque la rechazara, admitía que Kallen era más sexy que C.C.... Pero también se dio cuenta que lo que importa no es el físico, sino la belleza interior...
Kallen podía ser más vigorosa, más joven, más atractiva física y sexualmente, pero C.C. le parecía más bella porque había estado con ella desde el principio... Gracias a ella había podido empezar la creación del nuevo mundo, lleno de paz, donde Nunally pudiera vivir feliz...
Kallen podía tener senos más grandes, parecer mas linda al sonreír, tener unos bellos ojos azules, pero ciertamente con ella nunca había hablado tan profundamente sobre cualquier cosa como con C.C.... Todo esto le hizo darse cuenta que prefería mil veces a C.C. antes que a Kallen, de modo que resolvió terminar de una vez con todo...
Se concentró para terminar. Kallen no menguaba su ritmo, lo que hacía muy próximo el orgasmo. Aunado a ello, C.C. había comenzado a acariciarlos a ambos en puntos muy sensibles. Estimulaba el clítoris de Kallen al mismo tiempo que acariciaba los testículos de Lelouch, aumentando la sensibilidad en ambos. Al poco tiempo Kallen decía, jadeando:
   —Creo que... Voy a terminar... C.C.... Lo que haces... Es simplemente genial... Aah... Aah...
   —Kallen... — Dijo Lelouch: — Bésame... Yo también estoy a punto de terminar...
Entonces Kallen se inclinó y se besaron ambos, sintiendo más próximo el orgasmo a cada momento. Entonces Kallen metió los brazos bajo su espalda, abrazándolo, para sentir el orgasmo, que ya llegaba.
Sin dejar de besarse, ambos jadearon un tanto más, hasta que Kallen cedió ante la mano de C.C. y tuvo el orgasmo, aferrada a Lelouch. Esto produjo contracciones en su vagina, haciendo la estimulación en el pene de Lelouch más intensa, logrando que él también eyaculara.
Kallen no lo soltó ni un solo momento, sintiendo como Lelouch eyaculaba en ella. Al terminar, Kallen dejó de besar a Lelouch, y dijo:
   —Para ser la primera vez... Que estoy con un hombre... No ha sido tan mal... Pero... Sigo creyendo que C.C. es mucho mejor en esto... Que tú...
Situaciones extremas requieren siempre medidas extremas, y eso Lelouch lo sabía mejor que nadie, por lo que dijo:
   —Kallen, mírame... Mira mis ojos, eso es...
Lelouch sonrió, y C.C. se dio cuenta que iba a usar el geass:
   —¡No Lelouch! ¡No lo hagas!
   —Olvídame, olvida todo lo que sientes por mí, y por C.C. también... Y encuentra alguien a quien amar y que te ame lo mismo que tu a esa persona... Olvida tus sentimientos y emociones hacia mí y C.C....
Pero era tarde, Lelouch ya había dado la orden, y Kallen sin más cayó bajo los efectos del geass. Entonces, casi como un robot, se levantó y dijo:
   —Lo haré...
Entonces comenzó a vestirse, pero C.C. buscó detenerla:
   —¡Espera, Kallen! ¡No tienes por qué hacerlo! ¡Podemos ser felices los tres juntos...!
Pero Kallen no la escuchaba. Terminó de vestirse y salió de ahí sin decir ni una palabra. Una vez que se fue, C.C. dijo:
   —¿Por qué? ¿Por qué lo has hecho así, Lelouch?
   —No había otra manera...
   —¡Sí la había! ¡Podíamos haber estado los tres juntos sin ningún problema!
   —Entonces... ¿Tú querrías compartirme con ella? ¿Querrías compartirte con ambos? ¿Eso era lo que querías?
   —Yo... — C.C. titubeó, no sabía qué decir. Entonces Lelouch prosiguió:
   —Conozco a Kallen lo suficiente como para saber que, si desea algo en verdad, va a esforzarse para obtenerlo... La hemos visto ambos pelear durante las batallas, y ambos sabemos que su principal objetivo es derrotar a Suzaku... Hasta ahora no lo ha conseguido, pero no me negarás que es sorprendente todo el empeño que pone en obtenerlo... Lo mismo habría sucedido con esto. Si no la detenía, al final iba a alejarte de mí... Y yo no quiero eso. Yo te amo, C.C.... Y para mí no hay otra más que tú... Entiende que esto lo hice por nosotros dos...
Las palabras de Lelouch denotaban un poco de dolor, pero no había dejado de mirarla a los ojos. C.C. no sabía qué decir, pero sabía que no podía quedarse callada, de modo que habló:
   —No sé qué decir sobre lo que hiciste... Pero debo reconocer que tu determinación es en verdad muy grande...
   —Y tu eres la fuente de toda mi fuerza, mi adorada bruja... — Dijo Lelouch, sonriendo.
Sin embargo C.C. no sonreía. Simplemente añadió:
   —No estoy del todo de acuerdo con lo que acabas de hacer... Sigo pensando que había otras formas de resolverlo...
Los ojos de Lelouch se llenaron de lágrimas:
   —¿Acaso no me amas, C.C.? Si es así... Entonces... ¿Qué fue todo lo de anoche? Dijiste que me amabas... Y sin embargo te acostaste con Kallen... No me importa eso, en lo absoluto. Lo que me importa es estar contigo... Pero no puedo estar del todo seguro de tus palabras, en la situación actual en que nos encontramos...
C.C. le dio la espalda. Sus palabras tenían toda la razón, pero no quería admitirlo, al menos no ahora. En efecto, todo había sido culpa suya...
   —No puedo burlarme de alguien como tú, un hombre que nunca fallaría a su palabra... — Le dijo. Recogió su ropa y empezó a vestirse. Una vez que terminó lo liberó y le dijo: — Sin embargo, tampoco puedo estar contigo ahora... Necesito pensar...
Y salió de la habitación. Lelouch aún lloraba, aunque lo hacía en silencio. Se sentía desolado por dentro. Pero resolvió llorar para desahogarse. Si se quedaba así no podría pensar con claridad...
Ni Lelouch, ni Kallen, y mucho menos C.C. imaginaban que algo así sucedería. El dolor y la desolación que Lelouch siente por culpa del geass es muy grande, pero ahora C.C. no está a su lado para poder soportarlo como de costumbre... ¿Se derrumbará?
Por otra parte, C.C. sentía que Kallen merecía ser feliz, al menos por un momento...
¿Qué sucederá ahora? ¿C.C. se alejará de Lelouch? ¿Podrá Lelouch soportar su dolor? ¿Estará preparado para perder a C.C.? Esta historia continuará...



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